Alaska, del orgullo gay a la cope
January 12th, 2009
Desde pequeños, seguramente influenciados por “la bola de cristal” muchos hemos sentido una extraña fascinación por Alaska. Su imagen cercana al mundo del cómic, mucha retórica en el habla y una voz grave, que impone, son tres de sus principales bazas.
Además, a lo largo del tiempo, consciente o inconscientemente, ha creado a su alrededor un aura de modernismo, estudiado o no…, con la que ha logrado convertirse en un icono para cierto grupo de gente, como el “colectivo” gay
Tras su carta de presentación almodovariana… una carrera musical llena de altibajos con diversos grupos musicales a sus espaldas, varios éxitos comerciales importantes abanderados sin duda por su colaboración con “Dinarama” y finalmente la decadencia
junto a Fangoria, grupo con el que pasó al más absoluto olvido durante prácticamente una década hasta recobrar, de nuevo, el favor del público comenzando milenio.
Todas estas “penurias” sumadas a oportunistas declaraciones acerca de la piratería en las que finalmente optó por la fórmula de “donde dije digo, digo Diego”, le dieron una imagen pública de mujer luchadora, tenaz y coherente, porque no hay que olvidar que si algo sabe hacer bien Olvido, es venderse a si misma
En la actualidad compagina su carrera musical con Fangoria junto a la decoración de su carroza para el día del orgullo gay y una polémica colaboración como contertulia al lado de Federico Losantos, defensor inigualable de las libertades y muso, al igual que ella, de la modernidad más recalcitrante de este país. Ella siempre tan coherente
Alaska, hoy más que nunca: viva el mal, viva el capital.


Alaska ha caido de la burra y se ha dado cuenta de que el mundo no es como ella pensaba, al llegar a una edad nos guiamos por el raciocinio y no por la testosterona.
@ einheriar: A mi no me parece compatible ir al orgullo y colaborar con ese tío, me parece de lo más hipócrita.